Si llevas años guardando contraseñas directamente en Chrome o Edge y acabas de decidirte a usar un gestor dedicado, no hace falta que las metas una por una a mano. Se pueden exportar todas de golpe a un archivo y luego importarlas en Bitwarden en un par de clics. El proceso es rápido, pero tiene una parte delicada que se explica en el paso 1: mientras ese archivo exista, cualquiera con acceso a él puede leer tus contraseñas. Esta guía cubre los cinco pasos, incluido el de dejarlo todo limpio al terminar.

Paso 1: exportar las contraseñas de Chrome a CSV

En Chrome, pulsa los tres puntos (⋮) de arriba a la derecha y entra en Contraseñas y autocompletar > Gestor de contraseñas de Google. Dentro, busca el icono de Configuración (una rueda dentada) y pulsa Exportar contraseñas > Descargar archivo. Chrome puede pedirte la contraseña de tu cuenta de Windows o Mac antes de generar el archivo, como comprobación de que eres tú quien lo pide.

El resultado es un archivo .csv con tres columnas: url, username y password. Google avisa de forma explícita en su propia ayuda oficial de que ese archivo es legible por cualquiera que tenga acceso a él, porque no va cifrado, y recomienda borrarlo en cuanto termines de usarlo. Guárdalo en un sitio que controles (el escritorio o la carpeta de descargas, no una carpeta compartida) y ten claro que lo vas a borrar en el último paso de esta guía.

Paso 2: exportar las contraseñas de Edge a CSV

En Edge, pulsa los tres puntos (⋯) o el atajo Alt+F y entra en Contraseñas. Dentro del gestor, pulsa los tres puntos que hay junto a la lista y elige Exportar contraseñas > Exportar, confirma la acción y elige dónde guardar el archivo. Igual que en Chrome, puede pedirte verificar tu contraseña de Windows antes de generarlo.

Microsoft avisa en su ayuda oficial en español, de forma literal: “Las contraseñas exportadas a un CSV no están protegidas y serán visibles para cualquier persona que pueda ver el archivo exportado”. Recomienda borrarlo de forma permanente (con Shift+Supr) después de importarlo donde toque. Ten en cuenta también que esta exportación solo está disponible en Edge de escritorio: no se puede hacer desde la app de Edge en Android o iPhone.

Consejo: si usas un ordenador compartido —con tu familia o en una residencia de estudiantes—, este es el paso en el que más cuidado hay que tener. No dejes el CSV "para luego": haz seguidos la exportación de este paso, la importación del paso 3 y el borrado del paso 5, para que ese archivo exista el menor tiempo posible.

Paso 3: importar el CSV en Bitwarden

BWBitwarden deja importar ese mismo CSV desde tres sitios: el vault web, la extensión del navegador o la app de escritorio. El camino es prácticamente idéntico en los tres: en el vault web vas a Tools > Import Data; en la extensión, a Settings > Vault options > Import items; en la app de escritorio, a File > Import data.

En cualquiera de los tres, verás dos desplegables. En el primero eliges el vault de destino (tu vault individual o el de una organización, si tienes una). En el segundo, “File format” o formato de origen, tienes que elegir la opción “Chrome (csv)” tanto si el archivo viene de Chrome como si viene de Edge: la propia lista oficial de formatos soportados de Bitwarden incluye “Microsoft Edge (csv)” como entrada aparte, pero con la instrucción explícita de seleccionar “Chrome” al importarlo, porque ambos navegadores generan el CSV con el mismo formato de columnas. [VERIFICAR] si la interfaz en español de Bitwarden muestra ese desplegable como “Chrome (csv)” o con una traducción distinta, porque la comprobación se hizo sobre la documentación en inglés. Selecciona el archivo que exportaste y pulsa Import Data.

Dos cosas a tener en cuenta antes de darle al botón. La primera: Bitwarden no borra el CSV automáticamente al terminar, así que ese paso queda de tu cuenta (lo cubrimos en el paso 5). La segunda: si importas el mismo archivo dos veces, Bitwarden no detecta que ya tenías esas entradas y las duplica todas, así que asegúrate de importarlo una sola vez.

Paso 4: activa el autorelleno de Bitwarden y desactiva el del navegador

Con las contraseñas ya dentro de Bitwarden, el paso que de verdad marca la diferencia en el día a día es el autorelleno. Desde la extensión, entra en Settings > Autofill. Por defecto, la opción “Autofill on page load” viene desactivada: es una decisión de seguridad de Bitwarden, así que no la actives salvo que sepas bien por qué lo haces. Con esa opción desactivada, el autorelleno se dispara al pulsar sobre el campo de usuario o contraseña, o con el atajo de teclado Ctrl+Shift+L. También puedes marcar Bitwarden como gestor de contraseñas predeterminado del navegador desde ese mismo menú.

El motivo para desactivar el gestor nativo del navegador no es solo evitar duplicados: si dejas los dos autorellenos activos a la vez, Chrome o Edge y Bitwarden compiten por rellenar el mismo campo, y acabas con el típico lío de dos ventanas de sugerencias superpuestas o el navegador rellenando una contraseña antigua que ya no usas.

En Chrome, vuelve a Contraseñas y autocompletar > Gestor de contraseñas de Google > Configuración, y desactiva la casilla “Preguntar si quiero guardar contraseñas y llaves de acceso” (texto confirmado en la ayuda oficial de Google, aunque puede variar ligeramente entre versiones de Chrome). Ojo con un matiz importante: esa casilla solo evita que Chrome te ofrezca guardar contraseñas nuevas a partir de ahora, no deja de autorrellenar las que ya tenías guardadas antes. Para eliminar del todo ese choque con las contraseñas antiguas hace falta el paso 5, borrarlas. En Edge, la opción equivalente para dejar de guardar contraseñas nuevas está en edge://settings/passwords [VERIFICAR] el nombre exacto de la casilla en tu versión de Edge, porque no se ha podido confirmar con una fuente oficial que lo detalle con precisión; el mismo matiz aplica: no elimina el autorelleno de las contraseñas ya guardadas hasta que las borres en el paso 5.

Lo que cuesta Bitwarden Premium: 1,65 $/mes facturado anual (19,80 $/año). El plan Family sube a 3,99 $/mes (47,88 $/año) para hasta 6 personas. Precios oficiales en dólares de bitwarden.com/pricing; [VERIFICAR] el equivalente exacto en euros, porque la página carga ese importe por JavaScript y no se ha podido confirmar la cifra concreta. Para importar y usar el autorelleno básico, como en esta guía, no hace falta ninguno de los dos planes: todo esto funciona en la cuenta gratuita.

Paso 5: borra las contraseñas guardadas en el navegador

Este último paso es el que más se olvida y el que deja el proceso a medias. Si no lo haces, te quedas con dos copias de las mismas contraseñas: una en Bitwarden, que a partir de ahora vas a mantener al día, y otra en el navegador, que se va a ir quedando desactualizada cada vez que cambies una contraseña solo en Bitwarden.

En Chrome, en la misma pantalla de Configuración del gestor de contraseñas, hay una opción para eliminar todos los datos guardados: pulsa “Eliminar datos” y confirma. Ojo con un detalle importante: si tienes la sincronización de Chrome activada con tu cuenta de Google, esto borra las contraseñas también de tu cuenta de Google, no solo de ese ordenador — no te pille de sorpresa si usas Chrome sincronizado en varios sitios.

En Edge no se ha encontrado un botón específico dentro del propio gestor de contraseñas para borrar todo de golpe [VERIFICAR] si existe una vía más directa; la que sí está confirmada es la genérica: Configuración > Privacidad, búsqueda y servicios > Borrar datos de exploración > Elegir qué se debe borrar, marca la casilla de Contraseñas, selecciona el intervalo “Desde siempre” y pulsa Borrar ahora.

Y no olvides el archivo CSV que exportaste en los pasos 1 y 2: bórralo también, preferiblemente de forma permanente (vaciando después la papelera de reciclaje), ya que es el único sitio donde tus contraseñas siguen sin ninguna protección.

Conclusión

Migrar del gestor de contraseñas del navegador a Bitwarden son, en la práctica, cinco pasos: sacar el CSV de Chrome o Edge, importarlo en Bitwarden, activar su autorelleno mientras desactivas el del navegador para que no choquen, y borrar tanto las contraseñas guardadas en el navegador como el propio archivo CSV. Lo único que de verdad importa no dejar a medias es el último paso: mientras existan esas dos copias sueltas —el archivo sin cifrar y las contraseñas duplicadas en el navegador— no estás usando Bitwarden de forma segura, solo le has añadido una copia más al problema.