En nuestro repaso de gestores de contraseñas gratuitos ya contamos que KeePassXC es gratis para siempre porque es software libre, pero que no sincroniza solo entre dispositivos como Bitwarden o Proton Pass. Esa parte hay que montarla a mano. No es difícil, pero conviene hacerlo bien a la primera para no acabar con dos copias distintas de tu base de datos. Esta guía cubre justo eso: tener la misma base de datos abierta y al día tanto en el ordenador como en el móvil, sin pagar nada.

Antes de empezar

Necesitas: un ordenador donde instalar KeePassXC, una cuenta de Dropbox o Google Drive (con su app de escritorio instalada y sincronizando esa carpeta), un móvil Android o iPhone, y unos diez minutos.

Paso 1: instala KeePassXC y crea tu base de datos

KXDescarga KeePassXC desde su web oficial, que tiene versión para Windows, Mac y Linux. Una vez instalado, abre el asistente “New Database Wizard” para crear tu base de datos: primero le pones nombre y, si quieres, una descripción. La siguiente pantalla trae opciones de cifrado que la propia documentación oficial recomienda dejar tal cual vienen por defecto, salvo que quieras ajustar el tiempo de descifrado.

La pantalla importante es la de credenciales: aquí defines tu contraseña maestra. Tómatela en serio, porque KeePassXC avisa expresamente de que si la pierdes, pierdes el acceso a la base de datos para siempre — no hay “recuperar contraseña” como en una web. Por último, eliges dónde guardar el archivo .kdbx. Guárdalo, de momento, en cualquier carpeta del ordenador; lo moveremos a la nube en el paso 3.

Paso 2: configura la extensión del navegador para autorelleno

Instala la extensión oficial “KeePassXC-Browser” desde la tienda de tu navegador: Chrome Web Store, Firefox Add-ons o Edge Add-ons, según cuál uses. Luego, dentro de KeePassXC, ve a Herramientas > Configuración > Integración con navegador, activa la casilla y marca el navegador que estés usando.

Con la base de datos desbloqueada, pulsa el icono de la extensión en el navegador y busca la opción “Connect”: te pedirá poner un nombre a esa conexión y confirmar con “Save and allow access”. A partir de ahí, el autorelleno funciona igual que en cualquier gestor de pago.

Paso 3: guarda el archivo .kdbx en Dropbox o Google Drive

Este es el paso que hace posible todo lo demás. La propia documentación oficial de KeePassXC lo recomienda de forma explícita: “Cloud synchronization with Dropbox, Google Drive, OneDrive, ownCloud, Nextcloud etc. can be easily accomplished by simply storing your KeePassXC database inside your shared cloud folder and letting your synchronization service of choice do the rest.” Es decir, no hace falta ninguna configuración especial dentro de KeePassXC: basta con mover el archivo .kdbx a la carpeta local de Dropbox o Google Drive que ya tengas sincronizando en tu ordenador, y desde ahí abrirlo normalmente con KeePassXC.

El archivo va cifrado siempre, “regardless of storage location” según la misma documentación, así que subirlo a una carpeta de la nube no reduce la seguridad: sin tu contraseña maestra, es un archivo ilegible para cualquiera que acceda a esa carpeta, incluida la propia Dropbox o Google.

Si además usas un archivo de clave (key file) como capa extra junto a la contraseña maestra —algo opcional—, la FAQ oficial avisa de que ese archivo de clave no debe subirse a la nube junto al .kdbx: pásalo a tus dispositivos por otro medio, como un USB, para que no viajen juntos por el mismo canal.

Consejo: pueden aparecer conflictos si dos dispositivos escriben en el archivo casi a la vez, con copias duplicadas tipo "conflicted copy" o archivos .kdbx.lock sueltos. Para evitarlo, cierra KeePassXC del todo antes de que el ordenador termine de sincronizar esa carpeta, y no edites la base de datos a la vez desde dos dispositivos. Si algún día aparece una copia duplicada, tanto Dropbox como Google Drive guardan historial de versiones del archivo, así que siempre puedes recuperar una versión anterior desde la web de cada servicio.

Paso 4: abre la base de datos en Android con KeePassDX

KDKeePassXC no tiene app móvil propia; su propia documentación recomienda directamente KeePassDX para Android: “We don’t have our own mobile app, but you can have the same functionality on both Android and iOS!”. Descárgala desde Google Play o F-Droid (esta última recomendada por el propio proyecto).

KeePassDX no se conecta a tu cuenta de Dropbox o Google Drive desde dentro de la app, sino que usa el selector de archivos del propio Android. Para abrir tu base de datos desde Google Drive, basta con navegar hasta ella en ese selector, ya que Google Drive está integrado de forma nativa en Android. Para Dropbox, necesitas tener instalada la app de Dropbox en el móvil para que aparezca como opción dentro de ese mismo selector. En ambos casos, una vez localizado el archivo, KeePassDX te pedirá la contraseña maestra y listo.

Es gratis del todo para lo que importa: según su propio README oficial, “no security features are reserved for a specific version” — la versión de pago (“KeePro Support”, una app de donación aparte) solo desbloquea temas visuales y algún detalle de personalización, nada relacionado con la seguridad o la sincronización con la nube.

Lo que cuesta KeePro Support (la donación opcional de KeePassDX): [VERIFICAR] el precio exacto en Google Play España — es una app de donación con precio que puede variar y no se ha podido confirmar una cifra fija en la comprobación oficial. No afecta a ninguna función de seguridad ni de sincronización: solo desbloquea temas y personalización visual.

Paso 5: abre la base de datos en iPhone con Strongbox

SBPara iOS, la documentación oficial de KeePassXC recomienda Strongbox, disponible en la App Store. A diferencia de KeePassDX, Strongbox sí se conecta de forma nativa con Dropbox, Google Drive y OneDrive: inicias sesión directamente dentro de la propia app, sin pasar por el selector de archivos del sistema.

Según la tabla oficial de comparación de planes de Strongbox, el plan gratuito incluye desbloqueo con Face ID o Touch ID, código PIN, y esa sincronización nativa con Dropbox, Google Drive y OneDrive — todo lo que necesitas para este uso básico está cubierto sin pagar. Lo que se queda fuera del plan gratuito (reservado a Strongbox Pro) son extras como Apple Watch, uso de YubiKey, comprobación de contraseñas filtradas contra Have I Been Pwned, y trabajar con bases de datos muy grandes (Strongbox anuncia soporte cómodo de +250 MB en Pro), algo que un archivo .kdbx normal no suele alcanzar ni de lejos — [VERIFICAR] si ese umbral concreto de 250 MB es también el límite exacto del plan gratuito, porque la tabla oficial no lo deja del todo explícito.

Lo que cuesta Strongbox Pro: 2,99 $/mes o 24,99 $/año, con periodo de prueba gratuito. Precio oficial en dólares según la tabla de planes de Strongbox; [VERIFICAR] el precio exacto en euros en la App Store española y la duración exacta de la prueba gratuita antes de publicar, porque no se ha podido confirmar ninguna de las dos cifras con una fuente oficial que las precise.

Conclusión

Con estos cinco pasos tienes la misma base de datos de KeePassXC abierta y al día en tu ordenador y en tu móvil, sin pagar nada: KeePassXC gestiona las contraseñas, Dropbox o Google Drive mueven el archivo entre dispositivos, y KeePassDX o Strongbox lo abren en Android o iPhone respectivamente. Es más trabajo de configurar que Bitwarden o Proton Pass, que sincronizan solos, pero a cambio tus contraseñas no dependen en ningún momento de los servidores de una empresa de gestores: solo del servicio de nube que ya uses y que tú controlas.